El despertar de Playa El Agua

julio 6, 2010

Empiezan a llegar los vendedores ambulantes ofreciendo collares y pulseras a los turistas. Muchos son extranjeros, alemanes, canadienses o franceses que han venido a Isla de Margarita por las más variadas razones. Algunos son rastafaris de las islas holandesas e inglesas del Caribe. Casi todos llevan el pelo largo, tatuajes y varios anillos atravesándoles las orejas, las cejas o la nariz, como si fueran piratas sin corso, a la deriva. Traen unos grandes tableros verticales donde llevan colgadas sus mercancías que de esta forma exponen al público durante las largas caminatas que sostienen de punta a punta en Playa El Agua. Muchos traen consigo unos pequeños talleres que montan en un santiamén si el cliente aceptara el ofrecimiento de observar cómo se confecciona la prenda que una vez terminada se llevará.

Los puestos de empanadas margariteñas empiezan a desperezarse con la llegada de sus dueñas, que vienen a instalarse en ellos trayendo una verdadera mudanza de “corotos” o enseres, para poder atender al público: una bombona de gas portátil, la masa de harina de maíz preparada ya, varios envases con distintos rellenos, una suerte de aliños “artesanales” o hechos en casa, y una gran olla con aceite para freír las empanadas. Traen “cavas” con hielo llenas de refrescos, una gran cafetera con kilómetros de café guayoyo, claro y dulce, y quizás un expendedor de agua repleto de té frio. Los perros callejeros aparecen poco a poco porque es la hora del hambre y ya saben que los puestos de empanadas traen a las empanaderas, que hacen las empanadas, que traen a los turistas que las compran, y que a veces, por lástima, les brindan a ellos. Vienen lentos, aburridos, paticortos, con la cabeza gacha, a veces amistosos, otras veces recelosos, husmeando, respirando entrecortadamente, hocico al aire, buscando la pista del queso blanco, la carne mechada, las caraotas negras o el cazón. Si la empanadera no los ahuyenta, se van echando sobre la arena y esperan con la paciencia del que no le queda otro remedio.

Playa El Agua ha despertado y el día comienza como comienzan todos los días, uno tras otro, en la misma forma que debe haber sido desde antes de los conquistadores, cuando sólo los guaiqueríes guardaban el secreto de su existencia, cuando sólo estaba la inmensa playa abierta dándole la bienvenida al mar.

Anuncios

Páginas: 1 2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: